BIOGRAFIA DE GABY MORENO

Gaby Moreno
Su voz es un fogonazo para el corazón. A lo largo de sus dos álbumes Still the Unknow (2008) e Illustrated song (2011) y el EP, A good old Christmastime (2010), es fácil darse cuenta de ello, por esa vibrante, dulce y firme voz que posee, con blues como referente, y soul-folk como detalle. Además, Gaby Moreno cuece a fuego lento esas canciones que ella misma escribe, dotándolas de un encanto entrañable a base de una instrumentación sobria, de armonías elegantes y de una tímbrica inesperada. De tal manera que en cada interpretación, enciende sin dificultad alguna un fuego hermoso en el corazón de quien la escucha.

Un claro destino
Antes de nacer y desde el vientre de su madre, ella ya enviaba señales que la música le pertenecía. A los cinco años tenía grabada en su mente la letra de canciones de cuentos infantiles o alguna zarzuela, y a los siete dejó impresionada a su primera profesora de canto, Marina Prado Bolaños. A los 10 años robó con unanimidad aplausos cuando subió por primera vez a cantar a un escenario y al poco tiempo mostró su querencia por el saxofón (la guitarra le llegó en forma incidental). Al final, esta segunda se convirtió en su fiel compañera. Pero no fue sino hasta los 13 años de edad cuando experimentó una de las mayores sacudidas de su vida. Al caminar con su familia, en una de las calles adyacentes a la luminosa Times Square, de Nueva York, le detiene el paseo y le arrebata la atención la portentosa e intensa voz de una afronorteamericana, en una rítmica que le resultó nueva. Solo esperó el break para preguntarle: ¿Qué canta? “It’s the blues, honey”, le respondió.
La experiencia fue tal que concentró toda su atención, aguzó el oído para que no se le escapara ni una sola palabra, ni un solo fraseo ni un solo gesto de aquella cantora citadina. El blues habría así de retumbarle en el cráneo y de rebotarle en las pirámides del bulbo raquídeo para alojarse, por último, en lo más recóndito de su cerebro. Y seguro, de su alma. Desde entonces la huella es indeleble. Así, compró compulsivamente lo habido y por haber de discos de blues. Comenzó con Koko Taylor y tocó fondo con Robert Johnson y Huddie Ledbetter. Y como una cosa lleva a otra, el jazz, el soul y el rock sesentero de The Beatles, The Kinks y The Zombies, entre muchos otros, terminaron por conformar su material de combustión creativa que le servirían para escribir canciones y cantarlas.
En Guatemala se dedicó a interpretar en diferentes espacios y a realizar grabaciones. Una de las más divulgadas y con repercusión fue su versión muy personal del Himno Nacional de Guatemala (1997), en el centenario de este símbolo patrio, modificado en su letra original en 1934, por el gramático José María Bonilla Ruano (abuelo de la cantante). Así también tuvo la oportunidad de asistir, en Los Ángeles, California, al curso del afamado vocal coach norteamericano, Seth Riggs, que igual ha preparado a Ray Charles, Michael Jackson, Stevie Wonder y Barbra Streisand, entre muchos otros. El entrenamiento admite, fue vital.

Ofertas discográficas
Gracias al interés que manifestó el sello discográfico Warner Bros por ficharla, a los 17 años Moreno trasladó su residencia a Los Ángeles, California. Entre el tiempo de afinar detalles del contrato (había recibido ya un anticipo económico) y preparar la producción, la compañía es vendida a Times Inc. Eso aborta todos los proyectos, y Moreno se queda sin grabar. A fin de no perder la oportunidad de estar en esa ciudad, cursa estudios en el Musicians Institute.
En el 2001, Moreno gana de nuevo el interés de una transnacional, esta vez de Sony Music. Firma con Tommy Mottola, mentor de Carly Simon, Diana Ross y Mariah Carey, y potentado de la industria de la música pop. En medio de cierto escándalo Mottola abandona Sony Music, en enero del 2003. Esa partida, perjudica a varios artistas, incluida a Moreno. Para entonces ella llevaba año y medio dentro del proyecto, ya había escrito el material y hecho toda la preproducción. “Gracias a Dios no sucedió”, dice hoy la artista guatemalteca. Y añade: “Ellos iban a decidir cómo me iba a vestir, cómo iba a ser mi música, y la imagen que debía mostrar. Eso, me hubiese quitado mi esencia”.

Un nuevo despertar
Después de participar en musicales como Hair y The Return; de prestar su voz en el soundtrack de la película navideña Fred Clause; y de trabajar para la compañía Famous Music, en la que se dedicó en cuerpo y alma a escribir canciones, el tiempo le ratificó su vena autoral como una compositora consumada. Eso se constata, cuando el tema Escondidos es seleccionado por el jurado como Song of the Year, en la categoría latina del John Lennon Songwriting Contest (2006). El reconocimiento, hace que la mismísima Yoko Ono le invite a inaugurar el Bus Educativo de la Fundación John Lennon. Moreno ya no podía esperar más. El bagaje de experiencias aglutinadas tanto en lo profesional como en lo personal, y el deseo incontenible por grabar su primer disco se concreta. En esas circunstancias graba el ya mencionado Still the unknown. Así es como deja registro por primera vez de su capacidad artística, la misma que atrae a Tracy Chapman para invitarla como telonera de sus conciertos en su gira norteamericana. Igual sucede con Ani DiFranco. Ambas, intérpretes de canciones de autor. La primera ganadora del Grammy y la segunda nominada al mismo.
Sus logros y aciertos se suman en el 2010. Después de grabar la canción Smile, original de Charlie Chaplin para el film documental The Cove, esta obtiene ese año el Oscar de la academia. El nombre de Gaby Moreno vuelve a aparecer como compositora en la nominación a la categoría de Oustanding Main Title Theme Music, en The International Emmy Awards, por su coautoría al tema de la serie de televisión Parks and Recreation. También en ese 2010, participa en uno de los más prestigiosos y longevos festivales, el Roskilde, de Dinamarca, cuando canta emocionada ante 17 mil personas, acompañada de la Orquesta Juvenil de Radio de Dinamarca, dirigida por el ya veterano pianista, cantante, compositor y productor, melodista de lujo además, Van Dyke Parks. Y como si nada al año siguiente, sin aspavientos ni apoyo de ninguna transnacional, su disco Illustrated songs se coloca en primer lugar de ventas en ITunes y Amazon Latino, lo que le lleva a realizar presentaciones por Estados Unidos y Europa, por no decir Francia, Alemania, Suiza y Holanda. Si antes ya había actuado en algunas de esas ciudades, en agosto-septiembre de 2011 realizó giras por las mismas, incluida su actuación en el Harleem Jazz Festival, de Holanda.

Impulso internacional
Y ahora, en este 2012, Gaby Moreno ingresa con paso firme a la escena latinoamericana, gracias a la invitación que le hiciese su compatriota Ricardo Arjona, para grabar Fuiste tú, canción de aceptación millonaria entre el público. Esta y un tour de force que rebasa los más de veinte países de América, desencadenan una vorágine de actividades y proyectos en la carrera artística de la cantante. Moreno, ahora lanza el tercer álbum de su carrera Postales (bajo el sello Metamorfosis), completamente en español, y que seguro dejará la estela condensada por los anteriores.
Paralelo la intérprete continúa consolidándose en el mercado anglosajón. Fue un pasmo verla cantar por ejemplo, en el Show de Jay Leno, del canal de televisión NBC, junto a figuras como Kris Kristofferson, Eric Burdon, Johnny Lang y Shawn Mullins, que fue cuando se estrenó esa nueva y exclusiva canción Toast to freedom, con la que se conmemora medio siglo de fundación de Amnisty International. Para entonces ya había iniciado su gira europea, en Bélgica. Después del show televisivo, la retomó y continuó en Suiza, Holanda y Alemania. De nuevo Moreno hace un paréntesis está vez para dirigirse a Dublin, Irlanda, y presentarse en el concierto Electric Burma, en homenaje a la Premio Nobel de la Paz (1991), Aung San Suu Kyi. En la ceremonia de entrega del premio Embajadora de Conciencia, Moreno cantó primero, Toast to freedom, la canción conmemorativa de Amnistía Internacional, junto a la ganadora del Grammy, la africana Angelique Kidjo y Max (hijo de cantante de soul Carl Carlton); y después cantó, Get up and stand up, ese clásico de Bob Marley, junto al mismísimo Bono Vox (U2), Angelique Kidjo, al rapero norteamericano Lupe Fiasco y del cantante irlandés de folk pop Damien Rice. Tras ello, retorna a Francia para continuar su gira por varias ciudades, y con una pausa muy particular en Inglaterra, donde Moreno de nuevo canta con el prestigiado Van Dyke Parks, en el Barbican Theatre.
Estas son las cosas que figuran en la ya intensa vida artística de Gaby Moreno. Y en las que deja claro que ese fuego emotivo con la que impregna sus canciones, es el resultado de la autenticidad y claridad llevadas por delante, y de un trabajo consciente y disciplinado por querer forjar un sonido propio, conmovedor, libre y valiente.

—Jorge Sierra—
Fuente: http://www.gaby-moreno.com/
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