DIA GRIS

En la vida no todo es color de rosa, como parte del proceso natural de existir implica tener buenos momentos y otros no tan gratos, pero todo ello es lo que da sentido y razón de ser al humano; he pensado que incluso el mismo sol radiante tiene días grises, días en que no se calienta ni él mismo, entonces, por qué no tenerlos yo, que soy humano, demasiado humano.
 Existen días en que sentimos que colapsamos, son de esos días en que se te acumula el trabajo en la oficina, las actividades familiares y universitarias, de pronto no días grises debido a la tristeza, sino más bien al estrés del mundo moderno, que implica medir el tiempo en segundos, al menos en mi caso así lo hago. Hoy quiero reflexionar sobre mi día gris, el cual iniciè con un calambre (rampa) en el talón del pie izquierdo, el cual es de esos calambres que recordamos todo el día, debido al dolor muscular que ocasionan; está bien, eso ya pasó, luego me quedo plácidamente dormido en la madrugada, disfrutando del mejor sueño, cuando a lo lejos escucho una dulce voz (al menos dulce) que entre dormido y despierto creo conocer, sí, efectivamente es mi hijo Josué David, quien dice, papi me das agua por favor (tiene el hábito de tomar agua en las madrugadas, debido al sofocante calor) , ante lo cual no puedo decir que no, tomando en cuenta que es mi hijo amado. 

Todos tenemos días grises, pero la diferencia es la actitud, en mi caso no suelo quejarme de la vida, por un simple hecho, no tengo razones para quejarme, y si las tuviera, tampoco lo haría, pues soy consciente que todo es relativo a nuestro accionar. Convierte hoy tu día gris, en un día radiante, dándole vida a tus sueños, tomando las riendas de tu vida, sin dejarte caer.

Autor: Edwin Yanes
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