TRISTEZA PROFUNDA

Una profunda tristeza inunda mi corazón, tristeza que va más allá de los días grises de siempre. Tristeza profunda ante el balance del deseo y la necesitad, entre el haber y el deber, tristeza que agrieta el alma y la bofetea ante la impotencia de ser y hacer lo que tanto sea anhela.

La frustración surge ante la impotencia de un deseo profundo.