IMPORTANCIA DE LA POESÍA

Mucha gente cree a pie juntillas que la poesía no sirve para nada. No es su culpa. Nadie les ha explicado cómo un país va creando valores sumamente importantes a través de la poesía. Tratare de dar algunos argumentos. Mencionare primero a Netzahualcóyotl, el gran poeta azteca, cuya obra sirvió para mantener incólume la nacionalidad mexicana a pesar de los años de dominio colonial.

Pero traeré a colación un ejemplo más contundente. Con ese propósito incursionaremos en la historia lejana de Persia. En la distancia y en el tiempo. Los ejércitos árabes y turcos invadieron Iran en los últimos años del primer siglo. A las victorias militares siguieron procesos de destrucción de la cultura del país. Los invasores pretendían arabizar e islamizar la sociedad iraní.

Del seno del pueblo nació un gran poeta: ferdosí, nacido en 940, cerca de la ciudad de Tus, en el noroeste de Irán. Abol-Ghasem Hassan ibn Ali Tusi obtuvo su nombre de escritor durante su visita a la corte del sultán Mahmud Gaznavi, quien, complacido por su poesía, lo llamo Ferdosí, “hombre del paraíso”.

Es el gran poeta nacional irani, creador de una de las grandes epopeyas universales, el Shahnamé o Libro de los reyes, poesía épica en donde se relata la historia antigua de Irán.
Ferdosí creció en medio de las victorias de árabes y turcos con su país estaba en proceso de arabización e islamización. El Shahnamé representó un hito de resistencia nacional por la recuperación de la historia antigua de Irán, por la conservación de los valores morales y espirituales existentes antes del Islam y por la eliminación del vocabulario de origen árabe.
En el texto se advierte la gran confianza que tuvo en su obra; se propuso conservar y renovar su identidad nacional, preservar el persa como lengua y fijar los modelos de la cultura e ideales iraníes. Ferdosí comenzó el Shahnamé en el año 980 y lo terminó en 1010. Murió diez años después en Tus, en donde se erige hoy su mausoleo.

Poco antes de morir escribió: He sufrido bastante estos 30 años, pero he logrado revivir al iraní, la lengua persa. Después de esto no moriré. Estaré vivo por haber esparcido la semilla de la palabra.

En 60 mil versos, el Shahnamé narra la historia del antiguo Irán, desde el principio de la civilización hasta la derrota del imperio persa por los árabes. Gracias a este libro, el alma ancestral de Irán ha permanecido vigente en la cultura popular durante más de mil años.
Ha sido recitado en plazas públicas, algunos de sus pasajes se han representado en las paredes de los cafés y en los palacios. Al conservarse lingüísticamente vivo, sigue ejerciendo una enorme influencia como ejemplo poético y épico, pero también como documento de identidad del pueblo iraní.

Un periodista cuenta que visitando Iran, se topo con un hombre mayor sentado frente a las puertas de la ciudadela de Shiraz y le pregunto ¿Usted sabe quién escribió el Shahnamé? – seguro que usted no es iraní. – Con razón no sabe quién ha escrito el Shahnamé. Pero ¿Usted suele leerlo? –Sí, lo leo con mucha frecuencia. –Si no leo el Shahnamé, me enfermo. – ¡Vaya! ¿Se sabe algunos versos del Shahnamé de memoria? -Sí. Ferdosi me gusta muchísimo. No solo era poeta, era un sabio. –– Dice en un poema: “El andar de la bóveda celeste/ La rotación del sol y la luna// No son sólo un juego/ Tal universo no es pueril// En este universo no existe ni una partícula inútil/ Aunque no veamos a quien mueve los hilos// Ni se puede salir de su dominio/ Ni se puede llegar a su origen”

En Iran, independientemente de los antecedentes religiosos y culturales, la poesía pertenece a todos y gracias a ella la cultura iraní se mantiene libre de daños. Sépanlo bien pretendidos invasores.

Vía: elnuevodiario.com.ni