REFLEXIONES PARA MATRIMONIOS

El matrimonio es un bello y a veces duro recorrer, en donde en todo momento se debe ir tomados de la mano para que marche bien, en esta ocasiòn, comparto contigo, reflexiones variadas para mejorar tu matrimonio, iniciamos.
10 Reglas de oro del Matrimonio
1. Nunca se enfaden los dos al mismo tiempo.Para lograrlo es necesario ser prudente, y saber, con fortaleza, reprimir la ira que se levanta en nuestro interior.
2. Nunca se griten el uno al otro a menos que la casa esté en llamas. Hay que tener templanza y moderación de las pasiones.
3. Si uno de los dos tienen que vencer en una discusión, deja que el otro sea el ganador. En el fondo de esta actitud hay amor del bueno, que prefiere ceder para obtener la paz. La aparente «derrota» se convierte en una gran victoria sobre sí mismo.
4. Si tienes que criticar, hazlo con amor. Lealtad: decir las cosas serenamente, sencillamente, y sobre todo pensando en el otro, en su bien. ¡Es preciso ser fuerte, prudente y recto para actuar de esta manera!
5. Nunca se echen en cara los errores del pasado. Debe llegar tu amor para con los defectos y las debilidades del otro. Amarle de verdad, incluso con sus defectos.
6. Sé obstinado con cualquiera antes que con el otro. Tenemos que preocuparnos antes de los más cercanos a nosotros.
7. Nunca se vayan a dormir con un desacuerdo sin resolver. Claridad en las relaciones. Humildad para reconocer la parte de culpa propia. Olvido de los rencores y los enfados. Confianza en el otro.
8. Por lo menos una vez al día trata de decirle algo bondadoso o un cumplido agradable al otro. Esto suena algo así como detalles pequeños en el cariño, cordialidad y galantería.
9. Cuando hayas hecho algo equivocado, prepárate para admitirlo y pedir perdón.
Sinceridad y sencillez, porque no es mejor quien no se equivoca nunca.
10. Dos no pelean si uno no quiere, y el que está equivocado es el que más habla. Lógicamente, el que está más sereno es el que mejor puede ceder. Las cosas se ven mejor con cierta distancia. Sentido común, amor a la paz.
Diecisiete reglas del gran libro de Dios para un matrimonio feliz


1. Establezcan un hogar independiente.
"Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne" (Génesis 2:24).
Respuesta:   La regla de Dios es específica. Los que se casan deben dejar padre y madre y establecer su propio hogar, aun cuando las finanzas exijan que sea en un apartamento de una sola pieza. El esposo y la esposa deben decidir juntos sobre estos asuntos. Deberán informar a sus padres y luego deben permanecer firmes no importa quién se oponga. Miles de divorcios podrían evitarse si esta regla fuera cuidadosamente seguida.

2. Continúen con el noviazgo después del casamiento.
"Ante todo, tened entre vosotros ferviente amor; porque el amor cubrirá multitud de pecados" (1 Pedro 4:8). "Su marido también la alaba" (Proverbios 31:28) "La casada tiene cuidado de cómo agradar a su marido" (1 Corintios 7:34) "Amaos los unos a los otros en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).
Respuesta:   Continúe (o tal vez reviva) las cortesías propias del noviazgo durante la vida de casados. Un matrimonio de éxito no ocurre por arte de magia: debe desarrollarse. No dé por sentado el amor de su cónyuge: expréselo o de otra manera, la monotonía destruirá el matrimonio. Ocúpese de que el amor crezca o de otra manera morirá y terminarán separándose. El amor y la felicidad no se encuentran procurándolos para Ud. mismo sino brindándolos a otros. Por eso, pasen tanto tiempo como sea posible haciendo cosas juntos, si se quieren llevar bien. Aprendan a saludarse con entusiasmo. Tomen momentos de descanso, coman, conversen y salgan a pasear juntos. No descuiden las pequeñas cortesías, y los pequeños actos que puedan realizar para animarse el uno al otro y para demostrarse afecto. Sorpréndanse mutuamente con pequeños regalos. Trate cada uno de sobrepasar el amor del otro. No retiren del matrimonio más de lo que depositan en él. El divorcio en sí mismo no es el principal destructor del hogar, pero sí lo es la falta de amor. Si se le da una oportunidad, el amor siempre triunfa.

3. Recuerden que Dios los unió en matrimonio.
Dijo Cristo: "Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne. Por tanto, lo que Dios juntó, no lo
separe el hombre" (Mateo 19:5-6).
Respuesta:   ¿Casi ha desaparecido el amor en el hogar? El Diablo (ese nefasto destructor de hogares) es responsable de esto. No olviden que Dios mismo los unió en matrimonio y el plan de él es que permanezcan juntos y felices. El traerá felicidad y amor a sus vidas si obedecen sus reglas divinas mandamientos). Para Dios todo es posible (Mateo 19:26). No desesperen. Dios que pone amor en el corazón de un misionero por los nativos de lejanos lugares puede fácilmente proveer el amor del uno por el otro si se lo permiten.

4. Cuiden sus pensamientos, no dejen que sus sentidos los traicionen.
"Cual es su pensamiento en su corazón, tal es él" (Proverbios 23:7). "No codiciarás la mujer de tu prójimo" (Exodo 20:17). "Guarda tu corazón [tus sentimientos] porque de él mana la vida" (Proverbios 4:23). "Todo lo que es verdadero, todo lo honesto, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo que es de buen nombre... en esto pensad" (Filipenses 4:8).
Respuesta:   Los malos pensamientos destruirán el matrimonio. El Diablo intentará atraparlos con pensamientos como éstos: "Nuestro matrimonio fue un error". "Ella no me entiende". "No puedo soportar mucho más estas cosas". "De todos modos podemos divorciarnos, si es necesario". "Me iré de vuelta a la casa de mi madre". "El le sonrió a esa mujer". Abandone esa clase de pensamientos, porque ellos destruirán su hogar, ya que sus pensamientos y sentidos gobiernan sus acciones. Evite el ver, decir, leer o escuchar cualquier cosa que sugiera impureza o infidelidad, o el asociarse con cualquier persona que lo insinúe.

Los pensamientos descontrolados son como un automóvil en neutro en una pendiente. Cualquier cosa puede ocurrir, y el resultado será siempre desastroso.

5. Nunca se retiren a dormir enojados.
"No se ponga el sol sobre vuestro enojo" (Efesios 4:26). "Confesaos vuestras ofensas unos a otros" (Santiago 5:16). "Olvidando ciertamente lo que queda atrás" (Filipenses 3:13). "Sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo" (Efesios 4:32).
Respuesta:   Permanecer enojados el uno con el otro por ofensas pequeñas o grandes, es muy peligroso. A menos que se resuelvan prontamente, aun los problemas más pequeños se arraigan en la mente como convicciones y actitudes que afectarán adversamente toda su filosofía de la vida. Por eso Dios nos pide que eliminemos todo enojo antes de retirarnos a dormir. Sean lo suficientemente nobles para perdonar y decir con sinceridad: "Perdóname". Después de todo, nadie es perfecto. Reconozcan el error cuando lo cometan. Además, reconciliarse es una experiencia muy agradable, y tiene un poder extraordinario para mantener la
unión matrimonial. ¡Dios lo sugiere! Da resultado.

6. Mantengan a Cristo como centro del hogar.
"Si Jehová no edificare la casa, en vano trabajan los que la edifican" (Salmo 127:1). "Reconócelo en todos tus caminos y él enderezará tus veredas" (Proverbios 3:6). "La paz de Dios, que sobrepasa todo entendimiento guardará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús" (Filipenses 4:7).
Respuesta:   Esta es la gran regla que en realidad cubre todas las demás. ¡Ponga a Cristo en el primer lugar! El verdadero secreto de la felicidad en el hogar no es diplomacia, estrategia y esfuerzos incansables por vencer problemas, sino más bien la unión con Cristo. Los corazones llenos del amor de Dios nunca pueden estar muy separados el uno del otro. Con Cristo en el hogar, el matrimonio tendrá éxito. El Evangelio es el remedio eficaz para todos los matrimonios que están llenos de odio, amargura y chasco. El Evangelio previene miles de divorcios restaurando milagrosamente el amor y la felicidad. También salvará su hogar, si Ud. lo permite.

7. Oren juntos.
"Velad, y orad, para que no entréis en tentación. El espíritu a la verdad está dispuesto, pero la carne es débil" (Mateo 26:41). "Orad unos por otros" (Santiago 5:16). "Si alguno de vosotros tiene falta de sabiduría, pídala a Dios, el cual da a todos abundantemente, y sin reproche" (Santiago 1:5).
Respuesta:   Oren en voz alta el uno por el otro. ¡Esta es una regla maravillosa! Arrodíllense delante de Dios y pídanle que les permita sentir y expresar verdadero amor el uno por el otro, perdón, fortaleza y sabiduría para la solución de sus problemas. Dios ha dado una garantía personal de que él contestará. La persona que ora no es automáticamente curada de todas sus faltas, pero tendrá un corazón que anhelará hacer lo recto. Ningún hogar se destruirá jamás mientras el esposo y la esposa oran el uno por el otro, pidiendo la ayuda de Dios.

8. Estén de acuerdo en que el divorcio noes la respuesta.
"Lo que Dios juntó, no lo separe el hombre" (Mateo 19:6). "Cualquiera que repudia a su mujer, salvo por causa de fornicación, y se casa con otra, adultera, y el que se casa con la repudiada, adultera" (Mateo 19:9). "La mujer casada está sujeta por la ley al marido mientras éste vive" (Romanos 7:2).
Respuesta:   La Biblia es clara. Los lazos del matrimonio son indisolubles e indestructibles. El divorcio es permisible únicamente en el caso de adulterio, pero aun en tal caso no es obligatorio, sino sólo permitido. El perdón es siempre mejor que el divorcio, aun en el caso de una caída moral. El matrimonio es para toda la vida. Así lo ordenó Dios cuando realizó la primera ceremonia nupcial en el Edén. Todo pensamiento de divorcio como solución, destruirá cualquier hogar y esta es una de las razones por las cuales Jesús lo prohibió. El divorcio es siempre destructivo y casi nunca una solución para los problemas. El divorcio produce casi inevitablemente vidas deshechas, frustradas e infelices y con frecuencia hasta se convierte en la barrera que estorba aun el éxito en la vida. Dios instituyó el matrimonio para guardar la pureza y la felicidad del hombre y la mujer, para proveer a sus necesidades sociales y para elevar su naturaleza física, mental y moral. Sus votos figuran entre las más solemnes e inquebrantables obligaciones que un ser humano puede asumir. El ponerlas a un lado livianamente es renunciar al favor y la bendición de Dios.

9. Mantengan el círculo del hogar estrechamente cerrado.
"No cometerás adulterio" (Exodo 20:4). "El corazón de su marido está en ella confiado... Le da ella bien y no mal todos los días de su vida” (Proverbios 31:11, 12). "Jehová ha atestiguado entre ti y la mujer de tu juventud, contra la cual has sido desleal" (Malaquías 2:14). "Que te guarden de la mala mujer... No codicies su hermosura en tu corazón, ni ella te prenda con sus ojos. ¿Tomará el hombre fuego en su seno, sin que sus vestidos ardan? Así, el que se llega a la mujer de su prójimo; no quedará impune" (Proverbios 6:24-29).
Respuesta:   ¡Las intimidades del matrimonio no deben compartirse con otros! Resuelvan sus problemas familiares privadamente. Ningún otro (excepto su ministro o un consejero familiar cristiano de confianza) debe jamás verse envuelto en estos problemas de índole íntima y personal. Deben ser veraces el uno con el otro siempre y nunca guardarse secretos. No hagan ninguna broma a expensas de los sentimientos del otro cónyuge. Defienda el uno al otro y excluya estrictamente a todos los posibles entrometidos. Y con respecto al adulterio (a pesar de lo que algunos consejeros matrimoniales digan) siempre lo dañará a Ud. y a todos los demás implicados. Dios, que conoce nuestra mente, cuerpo y estructura emocional, dice: "No cometerás adulterio". Y cuando él prohibe algo, es mejor que obedezcamos. Los que insisten en ignorar este mandamiento recibirán el castigo reservado para los desobedientes. De manera que si Ud. ha empezado a cortejar indebidamente a alguien, es mejor que ponga punto final a esto de inmediato, o de otra manera se asentarán sobre su vida sombras que no podrán disiparse.

10. Dios describe lo que es el amor: esfuércense todos los días por lograr esa norma.
"El que tiene amor, tiene paciencia es bondadoso y no envidioso no es presumido ni orgulloso. No es grosero ni egoísta no se enoja ni es rencoroso.

No se alegra del pecado de otros, sino de la verdad. Todo lo soporta con confianza, esperanza y paciencia" (1 Corintios 13:4-7, Versión Dios llega al hombre).
Respuesta:   Vuelva a leer cuidadosamente este pasaje bíblico. Es la descripción que Dios hace del verdadero amor. ¿Cómo se compara la calidad de su amor con esta norma? El amor no es un impulso sentimental sino un principio santo que abarca toda la vida. Su matrimonio no puede fracasar si predomina en él el verdadero amor. Sin él, no podrá triunfar.

11. Recuerden que la crítica y los rezongos destruyen el amor.
"Maridos, amad a vuestras mujeres, y no seáis ásperos con ellas" (Colosenses 3:19). "Mejor es morar en tierra desierta que con la mujer rencillosa e iracunda" (Proverbios 21:19). "Gotera continua en tiempo de lluvia y la mujer rencillosa, son semejantes" (Proverbios 27:15). "Y por qué miras la paja que está en el ojo de tu hermano, y no echas de ver la viga [una tabla entera] que está en tu propio ojo?" (Mateo 7:3). "El amor busca una forma de ser constructivo" (1 Corintios 13:4-7, edición inglesa de Phillips).
Respuesta:   Dejen de criticar y de rezongar. Dejen de encontrar faltas. No esperen perfección, o de otra manera resultará amargura. Pasen por alto las faltas y busquen las cosas buenas. No traten de reformar, controlar o forzar al cónyuge, pues destruirán su amor. Sólo lo bueno puede cambiar a la gente. Un sentido del humor, un corazón alegre, la bondad, la paciencia y el afecto eliminarán las dos terceras partes de los problemas de su matrimonio. Trate de hacer a su cónyuge feliz en vez de querer hacerlo bueno. El secreto de un matrimonio de éxito no radica en tener el cónyuge apropiado, sino en ser uno mismo el cónyuge apropiado.

12. No se excedan en nada: sean temperantes.
"Todo aquel que lucha [el atleta] de todo se abstiene (es temperante)" (1 Corintios 9:25). "El amor... no persigue ventajas egoístas" (1 Corintios 13:5,). "Si pues coméis, o bebéis, o hacéis otras cosas, hacedlo todo para la gloria de Dios" (1 Corintios 10:31). "Hiero mi cuerpo, y lo pongo en servidumbre [tengo dominio propio]" (1 Corintios 9:27). "Si alguno no quiere trabajar, tampoco coma" (2 Tesalonicenses 3:10). "Honroso sea en todos el matrimonio, y el lecho sin mancilla" (Hebreos 13:4). "No reine, pues, el pecado en vuestro cuerpo mortal, de modo que lo obedezcáis en sus concupiscencias: ni tampoco presentéis vuestros miembros al pecado como instrumentos de iniquidad" (Romanos 6:12-13).
Respuesta:   Los excesos pueden arruinar su matrimonio. Así también la falta de entusiasmo. El trabajo, el amor, el descanso, el ejercicio, el juego, los cultos, las comidas y las relaciones sociales deben ser cuidadosamente equilibrados en su matrimonio, o de otra manera éste irá mal. El exceso de trabajo y la falta de sueño, así como la carencia del debido ejercicio y el debido alimento, hacen que la persona se vuelva criticona, intolerante y negativa. El comer en exceso constantemente es un gran mal que fortalece la naturaleza animal y amortigua la conciencia.

Los abusos sexuales destruyen el amor por las cosas santas y debilitan la vitalidad. El matrimonio no es una licencia para excederse en las prácticas sexuales. Los actos degradantes, las desviaciones o la intemperancia destruyen el amor y el respeto mutuo que los cónyuges se deben. Una vida sexual temperante es lo que la Biblia recomienda (1 Corintios 7:3-7). Las relaciones sociales con los demás son absolutamente esenciales. La verdadera felicidad no puede hallarse en el aislamiento. Deben aprender a reír y disfrutar en forma sana de los momentos agradables. El ser excesivamente serios es peligroso. El hacer las cosas con exceso o sin entusiasmo, debilita la mente, el cuerpo y la conciencia, así como la capacidad de amarse y respetarse mutuamente. No permita que la intemperancia eche a perder su matrimonio.

13. Respete cada uno los derechos y las cosas privadas del otro.
"El amor es tolerante. El amor no tiene celos... no es grosero, no es egoísta. No se regocija en la injusticia. Está lleno de bondad" (1 Corintios 13:4, Traducción de Weymouth). "Amaos los unos a los otros, en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros" (Romanos 12:10).
Respuesta:   Cada cónyuge tiene el derecho concedido por Dios a tener algunas cosas privadas de las cuales no necesita dar explicación. No se entrometan en la cartera de su consorte, en la correspondencia privada ni en otras cosas personales, a menos que él o ella se lo permita. El derecho a la privacidad y al silencio cuando alguien está preocupado debe ser respetado. Su cónyuge tiene aun el derecho a equivocarse ocasionalmente y tiene el derecho de tener un día libre de vez en cuando. Los cónyuges no se poseen el uno al otro, de manera que no se deben exigir por la fuerza cambios en la personalidad. Sólo Dios puede hacer esos cambios y cada uno de nosotros es personalmente responsable ante él en este asunto (Romanos 14:12). La perfecta confianza mutua es absolutamente esencial para la felicidad. Pase menos tiempo investigando cosas acerca de su consorte y más tiempo tratando de agradarle. Esto produce milagros.

14. Practiquen la limpieza, sean modestos, y cumplidores.
"Asimismo que las mujeres se atavíen de ropa decorosa, con pudor y modestia" (1 Timoteo 2:9). "Con voluntad trabaja con sus manos [la mujer]. Se levanta aun de noche y da comida a su familia. Considera los caminos de su casa, y no come el pan de balde" (Proverbios 31:13-27). "Sed limpios” (Isaías 52:11, Versión Moderna). "Hágase todo decentemente y con orden" (1 Corintios 14:40). "Si alguno no provee para los suyos, y mayormente para los de su casa, ha negado la fe, y es peor que un incrédulo" (1 Timoteo 5:8). "No os hagáis perezosos" (Hebreos 6:12).
Respuesta:   La haraganería, el desorden, la falta de limpieza y el descuido son armas que el diablo usa para destruir el respeto y afecto mutuos y así arruinar su matrimonio. La ropa modesta y limpia y un cuerpo bien aseado son esenciales tanto para el esposo como para la esposa. Las comidas deben ser sanas, bien presentadas y servidas a tiempo. La casa debe estar limpia y ordenada, porque esto trae paz, tranquilidad y satisfacción a todos. Un esposo que no trabaja, que es descuidado y que no provee para las necesidades de su casa es una maldición para su familia y un insulto para Dios. El descuido en estos aspectos aparentemente pequeños destruye muchos hogares.

15. Resuelvan hablarse bondadosamente.
"La blanda respuesta quita la ira" (Proverbios 15:1). "Goza de la vida con la mujer que amas" (Eclesiastés 9:9). "Cuando ya fui hombre dejé lo que era de niño" (1 Corintios 13:11).
Respuesta:   Esfuércense por hablar en forma suave y bondadosa. Cuando se es atacado, el silencio es a menudo el mejor método para calmar la ira. Las decisiones que se hacen cuando se está enojado, cansado o desanimado, no son las mejores, de manera que es mejor relajarse y esperar que pase la tormenta antes de hablar. Y cuando se comunique con su cónyuge de nuevo, que sea suavemente y con amor. Las palabras ásperas y airadas destruyen el deseo de agradar.

16. Sean sensatos en los asuntos financieros.
"El amor no es posesivo. El amor tiene buenas maneras y no persigue ventajas egoístas" (1 Corintios 13:4 edición inglesa de Phillips).
"Dios ama al dador alegre" (2 Corintios 9:7).
Respuesta:   Todas las posesiones e ingresos en el matrimonio deben ser "nuestros" y no "tuyos" y "míos". Parte de las entradas pertenecen a la esposa para comprar los comestibles y la ropa, y para hacer frente a las necesidades del hogar. Esa suma debe dársele sin discutir. Esposo y esposa deben tener sumas iguales (siempre que sea posible) para gastar a gusto sin dar cuenta de ello. Un esposo mezquino hace a su esposa infeliz, acusándola muy a menudo de que es gastadora y derrochadora. Mostrar confianza en la capacidad administrativa del cónyuge, hace que éste o ésta sea mejor administrador.

17. Converse con su cónyuge acerca de los problemas y consúltelo con frecuencia.
"El amor... no está ansioso de impresionar ni tiene ideas exageradas de su propia importancia... No es quisquilloso" (1 Corintios 13:4-5, edición inglesa de Phillips). "El que tiene en poco la disciplina menosprecia su alma" (Proverbios 15:32). "¿Has visto hombre sabio en su propia opinión? Más esperanza hay del necio que de él" (Proverbios 26:12).
Respuesta:   Pocas cosas fortalecerán tanto su matrimonio como conversar juntos y consultarse mutuamente acerca de las decisiones más importantes. El cambio de trabajo, la compra de una casa, un automóvil, muebles, ropa, y todos los demás asuntos que implican dinero, deben interesar a ambos esposos. Consultar las cosas evitará muchos desatinos que podrían arruinar su matrimonio. Si después de mucha consulta y ferviente oración, las opiniones todavía difieren, la esposa debe someterse al deseo de su esposo. Las Escrituras son claras con respecto a esto. (Véase Efesios 5:22-24.)

Mensaje para matrimonios destrozados

Una de tantas razones por las que muchas personas casadas buscan a ALGUIEN fuera del matrimonio, es por la SEQUEDAD y DESOLACION total que existe en su relacion conyugal.
Lo que el esposo o la esposa NO le da, lo encuentran en otra persona que es capaz de llenar TODOS esos vacios emocionales que lo produce…
Aparentemente suena JUSTIFICABLE el hecho de REFUGIARSE en los brazos de otra persona que pueda suplir tal necesidad, sin embargo el mandato de Dios es INDISCUTIBLEMENTE CLARO:

NO COMETERAS ADULTERIO.
Exodo 20:14

El apostol Pablo lo viene a corroborar de manera tajante:

PERO LOS QUE ESTAN UNIDOS EN MATRIMONIO, MANDO, NO YO, SINO EL SEÑOR: QUE LA MUJER NO SE SEPARE DEL MARIDO; Y SI SE SEPARA, QUEDESE SIN CASAR, O RECONCIELESE CON SU MARIDO; Y QUE EL MARIDO NO ABANDONE A SU MUJER.
1 Corintios 7:10-11.

Creo que la Palabra de Dios es MAS QUE CLARA en afirmar que NO permite bajo ninguna JUSTIFICACION, el hecho de buscar a otra persona fuera del matrimonio. No la hay, ni siquiera para aquellos que ahora estan divorciados, porque lo que Dios ha unido el hombre jamas podra separar.
Una cosa es que exista alguna causa justificable de divorcio, pero eso EN NINGUN MOMENTO da licencia para que existan segundas nupcias, a menos que la muerte los separe.

POR TANTO, LO QUE DIOS UNIO, NO LO SEPARE EL HOMBRE...
Mateo 19:6.

No se a manos de quien habra llegado esta reflexion, pero si entre quienes la leen hay algunas personas que estan sostienendo algun ROMANCE y estan ya comprometidas bajo el VINCULO MATRIMONIAL, estan en un abierto adulterio...
Esta relacion romantica BAJO NINGUNA JUSTIFICACION esta aprobada por Dios...
Dios no aprueba tu relacion romantica...
Una cosa es la AMISTAD FRATERNAL, que SI es correcta, pero otra es el ROMANCE que Dios NO aprueba: y si NO PUEDES contenerte, entonces es mejor CORTAR RADICALMENTE toda comunicacion que esa persona.
No es posible que sigas engañandote a ti mismo o a ti misma...
No es posible que al estar en casa con tu esposo o esposa te imagines escenas romanticas con esta otra persona que ha aparecido en tu vida; eso lo que hace es ABRIR MAS LA BRECHA en tu union conyugal...

Que hacer entonces?
Que hacer si sientes que estas en el VALLE DE LOS HUESOS SECOS, en el que ves totalmente IMPOSIBLE una restauracion?

Que hacer si sientes que existe una DESOLACION TOTAL en la que todo esta completamente derribado?

Que hacer cuando en realidad eres tu quien ya se rindio y NO DESEA ya propiciar las condiciones para que tu matrimonio vuelva a cobrar vida?.

Es posible que al igual que el pueblo de Israel exclames:

NUESTROS HUESOS SE SECARON, Y PERECIO NUESTRA ESPERANZA, Y SOMOS DEL TODO DESTRUIDOS.
Ezequiel 37:11

Es posible que te sientas asi ahora...
Y ahora que has llegado a entender que Dios NO APRUEBA bajo ningun punto de vista esta RELACION ROMANTICA con esta otra persona que ha llegado a tu vida...
Ahora te sientes peor y a lo mejor con ganas de morirte...

Oye mi hermano o hermana, lo que tienes que hacer es CREER que Dios es capaz de hacer aquello que para ti es totalmente IMPOSIBLE...
La obra que Dios es capaz de hacer en tu matrimonio, es HUMANAMENTE IMPOSIBLE, pero El si es capaz de hacerla...
Sabes lo que Dios es capaz de hacer?

Que las INTENCIONES y ACTITUDES de ambos sean REORIENTADAS de forma total...

Que las heridas que se hicieron en el pasado sean sanadas...

Que los sentimientos mutuos se TRANSFORMEN RADICALMENTE, al grado tal de enamorarte profundamente de tu esposo o esposa y viceversa...


Dios lo puede hacer...
Y aunque ahora sientas una REPULSION PROFUNDA por tu pareja, el MILAGRO se puede operar.
Pero es necesario que lo creas...

Tu esposo puede ENAMORARSE nuevamente de ti o viceversa...
Tu puedes enamorarte profundamente de tu esposa o viceversa...
DIOS ES CAPAZ DE HACERLO...
O acaso hay algo IMPOSIBLE para el?

Jamas exclames:

ES DEMAS, YA NO SE PUEDE HACER NADA...
Ya no le pongas razones a Dios...
No le justifiques poniendo el paquete enorme de IMPOSIBLES o de ACCIONES cometidas en el pasado...
Dios todo lo puede cambiar para bien...
Y cuando es todo...
ES TODO...!!!

Ademas de CREERLE a Dios, es necesario que RENUNCIES RADICALMENTE a esa relacion que tanto esta minando tus sentimientos y alejandote de tu pareja...
Si tu crees que NO PUEDES ver a esta otra persona con otros ojos, entonces RENUNCIA a ella y pidele al Señor que RE-ORIENTE tus sentimientos hacia ella, y los de ella hacia ti...

Dios es capaz de poner tu matrimonio, en el CENTRO PERFECTO de su voluntad...
El puede hacerlo...
He sido testigo al ver a otros matrimonios RESTAURARSE, cuando estos han buscado al Dios de lo imposible...
Entonces por que no lo puede hacer con el tuyo?
Claro que es capaz de hacerlo...

Comienza a orar desde hoy para la RESTAURACION TOTAL de tu matrimonio…
Hazlo aunque no veas ni el menor indicio...
Ora mucho...
Ademas pidele al Señor que te de la SABIDURIA necesaria para saber QUE hacer y COMO proceder a cada momento...
Pidele VALOR para enfrentar toda oposicion que se te presente, porque te aseguro que tendras que librar batallas muy fuertes, pero al final veras la victoria...

Veras como todo esto traera BENDICIONES INSOSPECHADAS para todas las areas de tu vida...

Te aconsejo que leas Ezequiel 37: 1-14.
Si bien es cierto el contexto es otro, pero APLICALO a tu matrimonio y veras como Dios te hablara claramente JUSTAMENTE en la situacion conyugal que ahora vives...

La parábola del matrimonio 

Cuenta una vieja leyenda de los indios Sioux que una vez llegaron hasta la tienda del viejo brujo de la tribu, tomados de la mano, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Alta la hija del cacique y una de las más hermosas mujeres de la tribu.
- Nos amamos - empezó el joven.
- Y nos vamos a casar - dijo ella.
- Y nos queremos tanto que tenemos miedo. Queremos un hechizo, un conjuro, un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos. Que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar a Manitú el día de la muerte.
- Por favor - repitieron - ¿hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó de verlos tan jóvenes, tan enamorados, tan anhelantes esperando su palabra.
- Hay algo...- dijo el viejo después de una larga pausa -. Pero no sé...es una tarea muy difícil y sacrificada.
- No importa - dijeron los dos-. Lo que sea - ratificó Toro Bravo.
- Bien -dijo el brujo-. Nube Alta, ¿ves el monte al norte de nuestra aldea? Deberás escalarlo sola y sin más armas que una red y tus manos, y deberás cazar el halcón más hermoso y vigoroso del monte. Si lo atrapas, deberás traerlo aquí con vida el tercer día después de la luna llena. ¿Comprendiste?
La joven asintió en silencio.
- Y tú, Toro Bravo - siguió el brujo - deberás escalar la Montaña del Trueno; cuando llegues a la cima, encontrarás la más brava de todas las águilas y, solamente con tus manos y una red, deberás atraparla sin heridas y traerla ante mi, viva, el mismo día en que vendrá Nube Alta...¡salgan ahora!.

Los jóvenes se miraron con ternura y después de una fugaz sonrisa salieron a cumplir la misión encomendada, ella hacia el norte, él hacia el sur.... El día establecido, frente a la tienda del brujo, los dos jóvenes esperaban con sendas bolsas de tela que contenían las aves solicitadas.
El viejo les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas. Los jóvenes lo hicieron y expusieron ante la aprobación del viejo las aves cazadas. Eran verdaderamente hermosos ejemplares, sin duda lo mejor de su estirpe.

- ¿Volaban alto?- preguntó el brujo.
- Sí, sin duda. Como lo pediste... ¿y ahora? - preguntó el joven- ¿los mataremos y beberemos el honor de su sangre?
- No - dijo el viejo-.
- Los cocinaremos y comeremos el valor en su carne - propuso la joven-.
- No - repitió el viejo-. Harán lo que les digo: Tomen las aves y átenlas entre sí por las patas con estas tiras de cuero... Cuando las hayan anudado, suéltenlas y que vuelen libres.

El guerrero y la joven hicieron lo que se les pedía y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron levantar vuelo pero solo consiguieron revolcarse en el piso. Unos minutos después, irritadas por la incapacidad, las aves arremetieron a picotazos entre si hasta lastimarse.
Este es el conjuro...
-Jamás olviden lo que han visto. Son ustedes como un águila y un halcón; si se atan el uno al otro, aunque lo hagan por amor, no sólo vivirán arrastrándose, sino que además, tarde o temprano, empezarán a lastimarse uno al otro. Si quieren que el amor entre ustedes perdure, VUELEN JUNTOS PERO JAMÁS ATADOS.

El matrimonio una empresa muy importante

La vida no es fácil para nadie, eso todos lo sabemos. Sin embargo es necesario que no solo se escuche nuestro disconfort con la realidad; sino también las voces que nos alienten a la Fe y a la esperanza.

El Matrimonio, no es una empresa fácil. Muchas veces pensamos que al casarnos; vamos a conseguir la felicidad inmediata y de forma mágica. Sin embargo al transcurrir los años vemos que en el matrimonio surgen circunstancias, que conllevan a que la pareja pase por periodos críticos.

Si la pareja enfrenta estas crisis en unión y valentía, sorteará la tormenta.
Si la pareja se deja llevar por el pesimismo y la desunión egoísta; el matrimonio tambaleará e incluso se corre el riesgo de la ruptura.

Lamentablemente hoy en día se incrementan los elementos que atentan contra la vida de la pareja generando fuertes tensiones, que pueden llevar a la quiebra del matrimonio.

La situación económica, la inestabilidad familiar, la falta de empleo, la violencia por todos lados propagada, la difusión de ideología anti-matrimonio y anti-vida; así como la falta de orientación de la pareja; son solo algunos de los elementos que socavan la estabilidad del matrimonio.

La ideología dominante hace creer que el éxito, es tan solo una cuestión económica. La familia queda relegada a un segundo plano; olvidamos lo necesario que es compartir momentos con nuestro esposo o esposa y de nuestros hijos; olvidándonos del plan que tiene Dios sobre nuestras familias.
Si es que no trabaja los domingos, a la familia solo se le deja contados minutos.

Bien nos dice el Padre “Allá donde pones tu tesoro estará tu corazón”

Otros no tienen la suerte de disponer tan libremente de su tiempo. Algunas personas, son empleadas por empresarios que no toman en cuenta la necesidad social, psicológica ni espiritual del trabajador, se ven obligados a laborar de lunes a domingo. Esto es muy devastador para la persona y para su familia. Eso es un pecado social.

Una de las cosas que mas desestabilizan el matrimonio, es la falta de comunicación entre la pareja.
No hablar siquiera unos minutos al día o no tomarse unas horas a la semana para dedicarla a la pareja; es fatal para la buena convivencia.
A menos comunicación, hay mas fricción.

El matrimonio es como un campo fértil, que para dar sus frutos, hay que cultivarlo con esmero, esfuerzo y sacrificio, abonarlo todo el tiempo con buena tierra; solo así se habrá buena cosecha.

“Por sus frutos se conocerá el árbol y como estuvo cultivado”

Una vida feliz entre el padre, la madre y los hijos, es el premio mayor de la lotería de la vida.

Sin duda la prueba final, la medida de valor de cualquier civilización, está en el tipo de maridos y esposas y padres y madres que produce.
Todas las demás realizaciones de la civilización: arte, filosofía, tecnología, ciencia; son insignificantes a comparación de tener una sólida familia.

Pero todo parte de un buen matrimonio. Un buen matrimonio asegura la estructura de la familia, y asegura buenos ciudadanos para el futuro.
La clave, es el hogar; la familia.

El que no lucha por su familia –no importa porque otra cosa luche- no merece tener el lugar que Dios le ha dado en la tierra.

Si uno ha fallado en todo en esta vida a los ojos del mundo, si se tiene un familia que sabe vivir el amor, uno es un triunfador.

Cuentan, que el emperador Conrado III, había situado una fortaleza en Alemania, más sus habitantes rehusaban rendirse. Furioso, el emperador juró exterminarlos a todos. Finalmente la plaza fue tomada y Conrado dispuso a cumplir su designio. Sin embargo, quiso ser caritativo con las mujeres, y antes de ordenar la matanza general, envió u embajador indicando que todas la mujeres podrían salir de la ciudad, llevando consigo lo mas preciado que tuvieran.
Grande fue su asombro y admiración vio pasar junto a él a las mujeres, llevando unas a sus esposos, otras a sus padres, otras a sus hermanos y a los hijos.
¡Estos son nuestros tesoros! –dijeron ellas-, ¡Esto es lo mas preciado que tenemos!

Cuando uno apoya a su compañero en la vida, se ayuda también a sí mismo, pues el matrimonio es un vehículo de dos ruedas y marcharán bien, cuando ambas ruedas marchen bien y estén bien equilibradas

Compartir la vida con la persona que amamos es felicidad plena. La pobreza económica es más llevadera cuando la compartimos con nuestra pareja, así como la tristeza.

Así como el oro se purifica en el fuego; así también el matrimonio se vuelve mucho mas sólido y maduro cuando la tempestades cotidianas son sorteadas por los esposos.

¿Cómo restaurar un matrimonio herido?

Hoy en día hay muchos matrimonios heridos por las ofensas, el egoísmo, el orgullo, la infidelidad, etc. Cuando un matrimonio esta herido, es porque ambos resienten en alguna medida constantes desatenciones y/o maltrato de parte de su cónyuge.

Para poder salir de una situación de resentimiento, ambos o al menos uno de los dos, debe asumir una actitud madura y sabia para sentarse a hablar sin buscar culpables, sino solamente para pedir perdón, perdonar y buscar salidas a las crisis.

Las heridas emocionales no se sanan solo con pedir perdón y perdonar. Esa es la llave, el paso inicial; pero luego es necesario restituirse mutuamente y con paciencia hasta recuperar el gozo y la paz en la relación. No es un proceso fácil, pero con disposición y humildad es posible.

Efesios 4:2-4: con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor, procurando mantener la unidad del Espíritu en el vínculo de la paz.

Es necesaria la humildad y la mansedumbre para soportarnos con paciencia y para mantener el vínculo de la paz. Lamentablemente para la mayoría de las personas es muy difícil asumir esa actitud. Es por esta razón que es imprescindible que crezcamos espiritualmente, que dediquemos tiempo suficiente a la meditación de la palabra de Dios, y que tomemos la decisión franca y sólida de ser obedientes a las instrucciones de quien nos diseñó y nos creó.

Decidir ser humildes y mansos, es una decisión de valientes, que aman a Dios y a su familia. Esta decisión genera un bienestar en la persona que lo decide, porque es una verdadera muestra de amor. Es necesario comprender que nuestro cónyuge es la persona a quien más debemos amar y atender. Somos compañeros de la aventura de la vida para siempre.Al menos así debe ser!

No tengas temor de ser humilde, manso y paciente. Si tu cónyuge no reacciona bien de momento, continúa con esa actitud; porque estarás honrando a tu Padre Celestial y tarde o temprano dará fruto en tu relación. Si tu matrimonio esta herido, toma esta primera decisión hoy, ten paciencia y busca ayuda calificada si es necesario.

No expongas tu relación al rompimiento. Busca ayuda oportuna.

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