POEMA PÁJARO HERIDO

Volaba feliz de rama en rama
cuando de pronto me posé
cerca de tu nido y robaste
mi voraz y sedienta mirada.
Noté que eras de fino plumaje,
encantado me animé a hablarte
y recuerdo bien lo que te dije,
indiferente desde el primer momento
me recibiste, comprendo que el necio
en este asunto, fui yo.
Luego gracias a mis poesías
e insistencia, logré obtener de
ti un frío sí, yo di brincos hasta
el cielo, alzando mi vuelo sobre
el mar, agitado de emoción
al asechar a la más pura
tórtola.
Lo malo de nuestro amor
fue lo fugaz, todo sucedió
en un momento, sin embargo 
el recuerdo es para siempre,
bastó un beso que me diste
para no poder sacarte de
la mente y el corazón,
pobre de mi, tierno e inocente
gorrión, que sólo quería amar
como la mayor intensidad
que fuera capaz.
Hoy todos se burla de mi,
me grita el cenzontle, me grita
la alondra, pobre de ti
pájaro herido.
Es verdad, soy un pájaro herido
pero feliz de haberte amado,
sé que no me puedo retroceder
el tiempo, y debes saberlo
que aunque pudiera, volvería
amarte con la misma intensidad
que te amé, porque alguien como
tú, tan bella, tan fina, sólo merece
ser amada.
Soy un pájaro herido y no
me da pena decirlo, sigo echado
aquí en el nido, en el que un día
te brindo calor y al que llamamos
nuestro hogar.
Si en la distancia logras escucharme
llorar, no vuelvas por compasión,
recuerda que al corazón no se le
puede ordenar, al contrario, él se mofa 
de guiar nuestro caminar.
Soy un pájaro herido, con profundos
deseos de volver a amar,
si me lees y crees poder corresponder
mándame una señal, que yo
espero silenciosamente por ti.

Autor: Edwin Yanes