POEMA DULCES BESOS ROBADOS

No me llamen ladrón pero debo
confesarles que he robado dulces
besos cargados de pasión, no
me condenen, fue la razón que
me falló en tibios momentos de
locura y soledad.
Dulces besos robados en la
vida he dado, pero nunca me
habían gustado como en esta
ocasión, que al recordar, salta
el corazón de emoción, buscando
el instante sublime en la tosca
memoria que sólo te recuerda
a ti.
Pensé que la etapa de los 
colores al rostro era cuento
del pasado, pero resulta que
al haberte besado me sentí
como adolescente asustado,
tembloroso y transpirando
a mares.
Qué decir de ti al acariciar
tu hermosa espalda, me
pedías que no lo hiciera o
tú no serías la responsable
del arrebato que en tu ser
era planeado, como buen
tomar de riesgo mi maña
seguí y percibí que daba
resultado a tal grado de
analizar tus pupilas dilatadas,
tu bello rostro sonrojado
y tus labios clamando
a gritos que los besara,
lo cual luego hice con mucho
cuidado, temeroso de ser
vistos y echar a perder
nuestro idilio de amor.
Tristemente llegó el
momento de partir y un
beso a medias me diste,
inconforme como siempre
te pregunté si serías capaz
de dejar a un pobre chico
emocionado, ante lo cual
respondiste que te daba
pena, para evitar dicha
pena, callé tus labios con
ardientes besos mientras
con arte y disimulo mi
mano se esfumaba entre
tus sensuales caderas.

Autor: Edwin Yanes

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