EN UN CUARTO DE HOTEL

En un oscuro cuarto de hotel
fue por primera vez hombre infiel
no lo hizo por amor sino por deseo
ese diablo interno que calcina el alma.
Durante meses lo pensó y planeó
hasta que por fin un día sucedió,
fue un momento de plena pasión
de profundos jadeos en la habitación.
El placer la conciencia por fin asesinó
no dudo lo mucho que él lo disfrutó
pues según sé ni en su mujer pensó,
vaya alivio para un infiel en su estreno.
Qué decir de la susodicha, bella chica
de piel morena y de estatura media
con mucha pericia en el arte de amar,
mujer de fuego que consume su cuerpo.
En un cuarto de hotel, vivió su amorío
el cual será secreto si tú no lo cuentas
ni lo juzgas, no lo hizo por amor
fue una bella locura que había soñado.
Que levante la mano aquél infiel
que ha chupado de las flores su miel
desgarrando cada pétalo en besos
que se dan como locos en un hotel.

Autor: Edwin Yanes