REGÁLAME TU VIRGINAL CUERPO

Desde niño me han alegrado la vida 
los esperados e inesperados regalos,
en ocasiones me he visto obligado a
pedirlos, por eso en este día amor mío,
regálame tu virginal cuerpo para llenarlo
de besos y caricias que despierten en ti
el mar acaudalado de pasión que me inunda.
Eres una niña que sueño con hacerla mujer,
eres la bella flor que anhelo en mi solitario
y estéril jardín, eres agua fresca de manantial
que todo hombre quisiera al menos por un
instante poder saborear, eres viento del norte,
sutil pero embravecida cuando dices amar.
Eres rosa perfumada que en cada madrugada
roba mis alboreados suspiros con rumbo fijo
hacia tu inocente y tierno corazón, eres caricia
de terciopelo, manjar para el hambriento, luz
para el ciego que en silencio camina en pos de ti.
Eres adorable mi pequeña hermosa, naciste
para ser mi diosa y si me permites soñar, en
el futuro mi ideal esposa.
Sólo te pido un regalo amor, regálame
tu virginal cuerpo de niña consentida.

Autor: Edwin Yanes