29 mar. 2015

IDENTIDAD, PRIMORDIAL VALOR DE SUPERACIÓN DE UN PUEBLO

In memorian, a Ernesto “Che” Guevara…
A don  Fidel  Castro, con  admiración,
respeto  y consideración...
A nuestra  hermana  República  de  Cuba….
A nuestros  hermanos  del  Perú  profundo…
AUTOR: LUIS ALBERTO NAVARRETE
“Hay que  hacer de nuestro centro  de  trabajo, nuestro  lugar  de trinchera;  sólo  con  una  clara  y  verdadera  identidad  de  lo  que amamos y  respetamos,  seremos eternamente  libres”


Es innegable que hoy en día, en todos los círculos de la sociedad, la IDENTIDAD como valor primordial de convivencia humana, se ha perdido. Y se ha perdido, por unos innumerables factores, entre otros, por espacio de tiempo y líneas.

IDENTIDAD, en un concepto amplio y genérico, denota una definición lógica y filosófica, que designa el carácter de todo aquello que permanece único e idéntico a sí mismo, pese a que tenga diferentes apariencias o pueda ser percibido de distinta forma. Sin embargo, este término debe ser usado adecuadamente, y desde el punto de vista filosófico y antropológico, está referido a la relación de uno, como persona, con todo lo que lo rodea, así por ejemplo, existe identidad con la familia, con el colegio, con el barrio, con la sociedad, con el pueblo que lo vio nacer.

En la historia de la filosofía, la afirmación de la identidad está íntimamente ligada como uno de los principales rasgos del verdadero Ser, como todo lo que lo rodea en su entorno. Decíamos, ¡yo me identifico con mi pueblo!, con sus costumbres, tradiciones y sus vivencias. Esa identidad que lo identifica al Hombre con los demás, es uno de los valores más loables que la filosofía nos ha legado.

Pero, como en todo sociedad existe su contrario, entonces afirmamos que existe la falta de IDENTIDAD, hacia todo lo que nos rodea; y esa falta de identidad se convierte en falta de identificación, con todo aquello que nos rodea.

Hoy en día hay falta de identidad, del hombre con su familia y su sociedad; de las autoridades hacia su pueblo, y esa falta de identidad se describe en una falta de interés por hacer de él –de su pueblo–, una sociedad próspera; solo les preocupa a las autoridades figurar en su anecdotario un número incremento en su popularidad, sin importarles la felicidad de su pueblo, entre otros aspectos psicológicos, que por ser aspectos inmateriales, no dejan de ser importantes.

La autoridad en un pueblo, no sólo debe de preocuparse por incrementar su popularidad en hacer obras, que ello no deja de ser negativo, al contrario, también denota identidad con él. Sin embargo, el aspecto psicosocial de un pueblo está en desbordar su alegría, compartir momentos anecdóticos, recordar sus costumbres, sus comidas, sus tradiciones, como lo es nuestro “Carnaval Cajamarquino”, e implementar algunos otros nuevos. Eso se conoce como, como falta de interés, en otras palabras, falta de identidad con su pueblo.

Es entonces, que la IDENTIDAD, como uno de los primordiales valores de todo ser humano, incluyendo a las autoridades de un pueblo, debe ser rescatada; empezando por uno mismo, sólo así construiremos sociedad, identificándonos unos a otros, identificándonos con su pueblo, sus necesidades, sus derechos, sus requerimientos, del que jamás debemos dejarnos despojar.

Hoy en día, a consecuencia de esa falta de identidad de cada uno de nosotros como pobladores, el poder económico de las esferas dominantes, donde está incluido el Estado, por las políticas que cada gobierno implementa para favorecer, como en este caso a la transnacional Empresa Minera YANACOCHA S.R.L., nos encontramos en una crisis social enfrentados con diversos sectores de la sociedad, y en particular con su propio Gobierno Local.

Es decir, ese tema IDENTIDAD a despertado en cada uno de nosotros; y por esa identidad demostrada desde algunos días atrás, aunque tarde, pero oportuno, es que nos hace tomar conciencia para defender nuestros intereses que perteneces a nuestra sociedad, del campo y la ciudad, en otras palabras de nuestro pueblo cajamarquino.

De allí que, desde esta tribuna literaria, invoca  a cada uno de nuestros coterráneos, de nuestros paisanos del campo y la sociedad, continuemos en la brega de la lucha por decir ¡ BASTA !, No quiere ser más un Hombre como número incremento, o una cifra en el cálculo de todo un proceso económico. Quiere ser un Hombre en el verdadero sentido, quiere amar, sufrir, trabajar, desafiar el destino, triunfar o fracasar, pero vivir humanamente.

El pueblo está hastiado de improvisaciones que le halagan para mejor explotarlo, que le consulten sobre todo lo que no sabe, que le pidan lo que no tiene, que le hacen arrodillar ante lo que no cree.

Pero es hora. Ha sonado en el inexorable reloj de la historia el momento de terminar con los juegos y de empezar a planificar científicamente, y hacer un trabajo político serio. Urge plantear en el horno del mundo las formas maravillosas que sobrevuelan en los despejados cielos del ideal. Las aves sagradas de la justicia, el conocimiento, la belleza, el bien, la felicidad, la paz, aletean en busca de un pueblo que quieren hacerles nido en los que ellos puedan habitar.

La liberación del sufrimiento no está en seguir experimentando a ciegas, y cargar con este gran odio que terminará por devorar a la humanidad.

La liberación del sufrimiento está en el conocimiento; y luego vendrá el orden, la armonía, la risa y las espigas, el taller y el libro, el amor y la brillante gloria, a dignificar a quienes se atreven a construir el Estado como templo de un ideal venidero, como verdadera aspiración.


Autor: Luis Ernesto*
Dr. Luis Alberto Navarrete Obando
ABOGADO – DOCENTE e INVESTIGADOR UNIVERSITARIO 
ESCRITOR, ENSAYISTA Y POETA
Cajamarca, Ciudad del Cumbe, mayo 08 del 2006
TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

28 mar. 2015

NOCHES DE CONQUISTA

Sale el murciélago alzando con ímpetu su vuelo
dispuesto a cazar y saborear su esperada presa
sale el poeta con sus dardos directos al cielo
destilando ricos olores de fina loción francesa.

El silencio de la noche es un momento propicio
para robarle pétalos a la flor de la inspiración
imaginando que a ti sublime mujer te acaricio
con el propósito de quedarme en tu corazón.

Bajo la lluvia gozo mis noches de conquista
sabiéndome dueño del tiempo y el espacio
tarareando al gran Vivaldi, sin ser  violinista
amándote bajo las sábanas siempre despacio.

Eres la musa que en mis húmedos sueños dibujé
la potra salvaje que sacie eternamente mi sed
siendo el rico postre que toda la vida comeré
me refiero a ti que me lees, a su radiante merced.

Autor: Edwin Yanes
Guatemala CA

18 mar. 2015

PROMISCUA DE MARTHEL SCARELLA

Me llaman promiscua… 
Por besar más de mil bocas…. 
¿O han sido dos mil aventuras? 
La memoria no me ayuda… 

¿Y qué importa lo que digan? 
No sintieron las caricias… 
Ellas fueron todas mías… 

Me llaman promiscua… 
Porque mi vida es intensa… 
Y no hay límite en la meta… 
Una persona nueva… 

Estrenemos diez posturas… 
Porque mi piel está viva… 
Porque soy así: extrema… 

Me llaman promiscua… 
Porque mi lengua es viajera… 
Y mis manos peregrinas… 
Porque soy feliz desnuda… 
Con un cuerpo de cobija… 
Porque el sexo es una droga… 
Y soy su más grande adicta… 

Me llaman promiscua… 
Y yo me llamo dichosa… 
Por sentirme tan deseada… 
Por amar en libertad… 
Por no pensar en mañana… 
El pasado ya es historia… 
Y el presente es una fiesta… 
Mi fiesta particular… 

14 mar. 2015

RESPIRO ESPERANZA, MASTICO ANSIEDAD

Respiro esperanza, mastico ansiedad
en este temible desierto llamado vida
donde se camina pero en total soledad
en constante búsqueda de la mejor salida.

Son mis miopes luceros que anhelan el todo
siendo en plena realidad dueños de la nada
que sin embargo siempre fantaseo a mi modo
para impedir que esta voz sea aniquilada.

Mis sueños son del mundo de la fantasía
de grandes utópicos de épocas del pasado
que por defender una idea la vida daría
aunque así su argumento estuviera errado.

Mi mayor alegría es apreciar las flores
que surcan los caminos del verde campo
con diversas tonalidades y ricos olores
que en sus pétalos mis ansias estampo.

Camino solo por las calles sin ropa
bebiendo el néctar de la juventud
te preguntarás si me ingería una copa
te responderé que sí y fue a tu salud.

Autor: Edwin Yanes
Guatemala CA

12 mar. 2015

HUMANO DEMASIADO HUMANO

Los nervios alargan la existencia
sientes como el tiempo se vuelve
lento, atacando tu escasa paciencia
mientras la sangre se te disuelve.

Medran las tripas el inframundo
buscando un camino sin salida
sintiendo eterno cada segundo
dando toda esperanza perdida.

La angustia es la cara triste
del hombre que busca la felicidad
pensando que quizás ya moriste
o de pronto perdiste la sobriedad.

Divagas en busca de consuelo
en la mirada del niño ausente
que pisa descalzo el suelo
ante el total olvido de la gente.

Clamas libertad atado de manos
tu grito es silencio en desierto
pues olvidaron que son hermanos
con un futuro totalmente incierto.

Pobre errante llamado humano
no des sólo lo que te sobra
o vivirás un eterno verano
con el corazón en zozobra.

Autor: Edwin Yanes
Guatemala CA

10 mar. 2015

NOCHES DE INSOMNIO

El calor abruma mis noches
la soledad hiere el corazón
al evocar todos tus reproches
por aquella supuesta traición.

Paso largas noches de insomnio
pensando en tus lindos encantos
que me hacían perder el dominio
y ahora lanzar al viento mis llantos.

No puedo sacarte de mi mente
llegaste para quedarte en el fondo
del alma de este bardo inocente
al que sólo tú pones verriondo.

Percibo en silencio la tierna luna
preguntándome qué será de ti
pues te quiero como a ninguna
desde aquél inmortal día que te vi.

Perdón te pido si en algo fallé
con toda certeza no fue mi intención
ya sabes que para ti aquí estaré
con el amor de siempre en el corazón.

Las noches de insomnio me matan
sucumbiéndome en total abismo
sin musas que mi esencia rescatan
sintiendo que ya no soy el mismo.

Autor: Edwin Yanes
Guatemala CA
filosofiagt.com

8 mar. 2015

LA ESCUELA

A mis maestros de toda la vida...

Es tarde. Ya se han ido todos y he quedado sola. Me espera un largo fin de semana. Hace frío,

llueve y es posible que me ponga melancólica. Pero esta noche, cuando las sombras han

invadido cada sector de mi estructura, cuando ha quedado flotando en el aire el eco de las

para recorrerme y revisar mi pasado y mi presente.

Pienso en mis orígenes, en la construcción que me permitió convertirme en una entidad

real, en una presencia familiar en la comunidad. No voy a entrar en los detalles de los planos, los

movimientos de tierra, la acumulación de materiales, el laborioso trabajo de los constructores y los

obreros. Fue un estreno glorioso encontrarme con las paredes nuevas, los pisos brillosos, los techos

seguros, los fundamentos sólidos, las aberturas aceitadas, el mobiliario reluciente...

Me resulta difícil ver en las paredes de hoy los muros de entonces: estas paredes

descascaradas, manchadas, escritas, mil veces pintadas –son todavía sólidas pero necesitan cada

vez más de cimientos confiables. Es cierto que en algunos sectores– comprobados ciertos riesgos

hubo que rellenar grietas, agregar columnas, construir encadenados... pero en el corazón de la tierra,

en un fondo oscuro y húmedo, resiste el corazón del hierro y el cemento. Las paredes protectoras no

pueden arreglarse por sí mismas; no lo pudieron nunca... y menos en estos tiempos de movimientos

frecuentes.

Levanto la vista. Allá está el techo: nadie discute su necesidad, porque es realmente

lo que protege y cubre... Pero nada es para siempre... y es el que más ha sufrido cambios y

transformaciones: no pudo aguantar tantas modificaciones producidas. ¿A cuántos especialistas

tuvieron que llamar a lo largo de todos estos años para resolver su estado crítico?

Cuando aparecí en el horizonte de la ciudad era una de las construcciones más sólidas y mi

fortaleza se imponía en un paisaje de casas bajas y de construcciones sencillas. A mi alrededor el

escenario fue cambiando y las casitas de entonces se transformaron en las suntuosas casas de hoy,

los terrenos baldíos se convirtieron en imponentes edificios de departamentos y la tranquilidad de las

calles, en el infierno de la gran ciudad.

Ustedes pensarán que estoy hablando de las cosas materiales. En parte sí, en parte no.

Una escuela es mucho más que una construcción. Es una de esos significantes que remiten a un

significado material y a “otra cosa”... La casa es la casa, el estadio es el estadio, el banco es el

banco, la cárcel es la cárcel, pero la Escuela, es algo más: “la escuela festeja años”, “la escuela está

en crisis”, “la escuela se está renovando”...

Todas estas frases reflejan mucho más que lo material. Cuando me observo a mi misma y

miro los pisos, los techos,... ¿Sucede lo mismo con las Iglesias, los Tribunales, las Empresas?

¿Los lugares remiten a realidades que los contienen y los desbordan? ¿Sus usuarios utilizan la

denominación para designar de manera indistinta a lo material y a lo institucional?

Los cimientos, las paredes y los techos... estoy pensando además en otras cosas; en quienes

diariamente me habitan, en los que comprometen por años su existencia y su labor profesional, en

los educandos a quienes acompaño en sus crecimientos. Y pienso también en los quehaceres, que

conversaciones y los gritos de una semana intensa... quiero bajar al corazón de mi misma,

imaginariamente ubico en mi estructura: allá en el techo, los conocimientos; aquí, en mis paredes, los

contenidos procedimentales; y abajo, en los cimientos, las actitudes y los valores.

Soy la escuela. La escuela de hoy y de siempre. La escuela material que refleja la otra escuela.

Una estructura exterior que permite reconocer los secretos de mi cara oculta. La noche se ha tornado

más fría. Tengo ganas de volver al interior de mí misma. Recorro los rincones de este cuerpo... y

veo en las aulas, en los patios, en las amplias galerías, en los huecos de las ventanas, las historias

más dispares. Las de ayer, las de hoy, las de siempre... ¡Cuántos esfuerzos para llevar adelante

lo imposible! ¡Qué mezquinas y lejanas las recompensas! Casi no duermo, pero ciertas noches me

sobresaltan algunos sueños. Hoy es una de esas noches.

Mis pesadillas son terribles y curiosas. Me veo a mi misma como una construcción y tengo

miedo de proyectar allí lo que me sucede como institución de la sociedad. Contemplo una película de

escenas fugaces y sucesivas, con implacables saltos en el tiempo... y observo un proceso paulatino

y devastador sobre la escuela: un deterioro progresivo, implacable, inhumano. De pronto veo que

se caen los techos a pedazos, un viento huracanado arrebata las chapas, se agrietan las lozas, una

lluvia intensa perfora los cielorrasos. En medio del sueño, levanto mi mirada temerosa y veo un cielo

impecable, lejano, perfecto y una escuela totalmente desprotegida. El sueño va y viene: primero

aparecen, silenciosas, algunas grietas, pequeñas fisuras... y luego van cayendo los históricos ladrillos

en un caos destructivo...

Sobreviene una furiosa implosión o el juego de topadoras alocadas destruyendo todos los

muros... Al final algo –terremoto seguramente– remueve, con sonido de película, los cimientos y deja

al desnudo los grandes abismos... Parece curioso, pero nada hace prever el desenlace: los controles

en orden, las planillas correctas, los registros perfectos... y hasta las previsiones de los constructores

que en sus diseños me habían...

Los conocimientos (como el techo) son el paraguas protector y la razón de ser de la escuela...

pero tienen una difícil tarea: proteger (hacia abajo) y afrontar (hacia arriba) todas las inclemencias

del tiempo; no le podemos pedir una fortaleza y una eternidad para la que no fueron preparados;

Los contenidos procedimentales exhiben una consistencia que se afianza con los años y sobre

su estructura – sólida o endeble – descansa el techo. A veces se desdibujan y parecen ocultarse,

como si no existieran... pero las paredes que cumplen la función de delimitar y contener, también

deben brindar protección, sino, ¿qué sería de la escuela? En los cimientos moran los contenidos

actitudinales: es lo que originalmente me dio origen deberían seguir allí –en la oscuridad y el silencio–

dando consistencia al resto.

¿Cómo comprobarlo en el fragor de la lucha diaria y del bombardeo de problemas? Sin

su acerada presencia es fácil que la pared se agriete y que los techos se desplomen. Sobran

experiencias al respecto. Los hábitos y las actitudes están allí abriendo las puertas, marcando el

camino, tramando las condiciones de posibilidad de todo... porque sin ellas no hay forma de construir.

Esa ha sido la razón de ser de mi histórica presencia. Los hierros firmes y eternos que encadenan

mi estructura en las bases, se proyectan en forma de columnas en las paredes y terminan en las

vigas del techo. Hay una red (oculta) que me recorre y enlaza todo... pero yo no podría sostenerme

sin los cimientos. Las actitudes claramente definidas y consolidadas se proyectan en contenidos

procedimentales y se cierran en la apertura hacia los siempre dinámicos contenidos conceptuales.

El universo de los valores recorre y sostiene desde la base; los muros del saber hacer (y

transferir) otorgan las estructuras, y la vastedad del conocimiento (cambiante pero sistemático,

variado pero organizado, expansivo pero nucleado en torno a grandes ejes, alternante pero capaz de

soportar cualquier crítica) permite constituirme definitivamente en escuela.

Entonces, despierto enloquecida, me levanto de mi letargo y voy apresurada a mirarme: toco

las paredes, observo la quietud y la firmeza del piso, la aparente seguridad del techo... y respiro

tranquila. Todo ha sido un sueño. Pero el sobresalto llega siempre a la mañana siguiente. Recorro la

estructura material, acerco mis oídos al imperceptible murmullo de los rincones, y observo que hay

otra escuela, un espejo en el que necesariamente me reflejo, otra realidad en la que yo misma estoy

padeciendo mi demolición.

El proceso destructivo sigue los mismos pasos: primero me roban los conocimientos: los

cambios tormentosos van desnaturalizando su presencia y terminan por hacerlos volar; las

sustituciones son pasajeras e inservibles: un techo lejano e infinito se alza sobre la escuela,

definitivamente desprotegida.

Luego van perdiendo valor los contenidos procedimentales, los van carcomiendo la repetición

y el aburrimiento y los desploman la inutilidad y la falta de imaginación. Finalmente se produce

el perjuicio mayor: se deshacen las actitudes y los valores. Un estadillo y miles de acciones me

van quitando lo poco que me queda, la única, definitiva posibilidad de reiniciar el proceso de re-
construcción... Y como escuela, siento que quedo vacía.

Y una escuela vacía, hueca, vieja, fría no tiene ningún atractivo. A menos que me vuelvan

obligatoria, me disfracen de superficiales intereses o me sostengan con otras intenciones, manifiestas

u ocultas Tal vez solamente se trate de un sueño, de una pesadilla de fin de semana o de noche de

¡Ayúdenme a despertar por favor, ayúdenme a conocer la realidad o regálenme otro sueño: la

posibilidad de llegar a ser la que era... y para siempre!

No. No estoy soñando. Una escuela nunca duerme. Hay sobresaltos y sufrimientos que uno

quisiera que no fueran reales, pero a Ustedes no puedo engañarlos. Creo que mis estructuras se han

ido debilitando y que muchos se han aprovechado de mi fragilidad.

Pero soplan vientos de conciencia crítica y de entusiasmos renovados, se deja oír el murmullo

de un mundo que se va y de una civilización que nace, florecen caminos abiertos y nuevos heroísmos

urdidos en la trama de esfuerzos cotidianos. Siento que la presencia de tantos educadores

preocupados por mis padecimientos es mi mejor remedio. Y que la esperanza se instala en cada uno

de ustedes para recrearme para siempre.

Luis Ernesto*

Dr. Luis Alberto Navarrete Obando

Trujillo (Ciudad Vallejo) - Perú, Agosto del 2007

http://www.derechoysociedaddrnavarrete.blooger.com

* Seudónimo del Dr. Luis Alberto Navarrete Obando; ABOGADO – DOCENTE UNIVERSITARIO –

ESCRITOR – ENSAYISTA Y POETA; Magister en Investigación Universitaria, por la Universidad de La

Habana – Cuba; Doctor en Teología, Filosofía y Humanidades, por la Universidad de La Salle, Barcelona -

España.

7 mar. 2015

LA GRANDEZA DE LA MUJER

Quise escribir bellos versos
y pensé en ti divina mujer
creadora de únicos universos
que habitan tu sublime ser.

Llevas la vida en el vientre
sin quejarte ni un momento
al contrario te ves sonriente
afirmando mi pensamiento.

Te he visto noches sufrir
arrullando el fruto del amor,
también te he visto sonreír
dando gracias al Creador.

Eres fuerte como una roca
tierna como una linda flor
me derrito al besar tu boca
pues soy tu fiel admirador.

Aprecio de ti la paciencia
al besar con arte la frente
del niño lleno de inocencia
que te observa fijamente.

Si hablamos de grandeza
pienso en ti excelsa mujer
gema preciosa de la realeza
por siempre tienes mi querer.

Autor: Edwin Yanes
Guatemala CA

Con respeto y admiración para toda bella mujer, en especial para mi amada esposa Hellen de Yanes que el pasado 28 de febrero de 2015 me hizo padre de los hermosos gemelos Luis Fabián y Luis Manuel. Feliz día internacional de la mujer.

5 mar. 2015

DESAFÍO

A mi Cajamarca, la tierra que me dio triunfos y glorias;…
Ya no hay soledad ni silencio
sólo cerros de oro fino y ajeno,
sin verdes valles, ni jolgorio
ni alegría,..., hoy sólo ronda la tristeza
el desconfío y el desinterés.

Dónde están ahora
los creadores del “Poncho Verde,
Los ecologistas de antier
que defendieron tus campos verdes,
acaso duermen en su propio silencio verde ?
o acaso perdieron el alma,
la conciencia, sus principios,
el amor terruño; o quizá vendieron
tus pastos verdes, colinas
y tierras de amarillo y gris,
como aquel Judas,
por miserables veinte monedas de plata…

Y a ustedes mis amigos del Frente de Defensa del Quilish,
les pido que, el día que deje este valle tan hermoso,
del cual sólo su recuerdo ha de llevarme,
les pido que busquen al carpintero
de más años y con conocimientos en su oficio,
luego, busquen al eucalipto más viejo,
como los años que Cajamarca tiene,
de el hagan un féretro, lo más rústico posible;
depositen mi cuerpo inerte,
por culpa de Yanacocha,
no dejen que deje de reír, ni aparezca mi palidez;
coloquen a mi lado izquierdo,
mi fusil, mi compañero de mil historias;
y a mi lado derecho,
mi tinaja de chicha, aquella de carnavales,
y mi talega de coca y mi cañazo;
ah! No se olviden de cubrirme
con mi bandera roja,
aquella de la hoz y el martillo.
No hagan velorio alguno;
una vez colocado mi cuerpo en aquel féretro,
mis amigos del Frente han de cargarme,
subirme hacia la planicie del Cerro Santa Apolonia,
 por supuesto, por sus escalinatas.

Una vez arriba, quemen mi cuerpo;
y con el traste de la mujer más humilde de esta ciudad
recojan mis cenizas,
lo han de depositar en un tiesto, el más usado.
Y tu Seifert, mi gran amigo, de grandes luchas,
te encargarás de subir a lo más alto de el Gavilán,
espolvearás mis cenizas por todo el valle de Cajamarca,
por donde Yanacocha ha contaminado su aguas y sus suelos,
para que algún día,
Dios permita que aquellos valles,
De hermoso verde frescor, vuelva a reverdecer.

                 Luis Ernesto*

Cajamarca, hermosa ciudad de la Habana, Cuba, marzo 15 del 2007. (03:40 a.m.; hora de frío y soledad).-


Nota.- Poema escrito luego de que le ganáramos el juicio a Minera “Yanacocha”, donde en mi calidad de Abogado fui el defensor de la Ordenanza Municipal, que con credo convencido suscribió el proyecto de la misma el Ingº Luis B. Guerrero Figueroa, y que fuera elaborada por el suscrito conjuntamente con el Dr. Juan Urteaga Salazar, Director de Asuntos Jurídicos de la M.P.C., de aquel entonces, en defensa de la intangibilidad del  “Cerro Quilish”, donde se explotaba el oro por dicha mina; desde diciembre de 1996 ya no se explota; Asumiendo la defensa como Abogado, en el juicio que entablara la Minera “Yanacocha” a través de una Acción de Amparo; encomendándoseme la defensa en las dos instancias de la Corte, tanto en la Sala Especializada en lo Civil en Cajamarca, como en el Tribunal Constitucional (Lima); donde la mina contaba con 6 Abogados extranjeros y uno peruano, el Dr. Javier Valle Riestra, de quien recibiera personalmente sus felicitaciones. A consecuencia de ello, tengo dos intentos de Homicidio y otras agresiones, e incluso han querido vincularme a Sendero; pero, gracias a Dios ya todo paso, hoy sólo me dedico a enseñar y a investigar, del cual me siento orgulloso.