LA FLOR DEL AMOR SE MARCHITA

Salgo por las calles a caminar
apreciando caras tristes y felices
infantes correr y saltar por doquier
mientras en círculo muevo la cabeza.
Me detengo a pensar sobre la felicidad
me pregunto si ésta en verdad existe
o simplemente es un invento de la vanidad
que busca a toda costa llenar la frialdad.
La flor del amor se marchita y en 
el corazón arropo un frío inmenso 
al buscarte en la desolada cama
para matar esta enorme gana.
Debes saber que es duro
soportar esta terrible condena
que mata los sentimientos
y el corazón de ira envenena.
Volvamos al amor, te amo
y por nada del mundo te
quiero perder.

Autor: Edwin Yanes