ROSA PERFUMADA

Radiante como el sol es tu mirada
Ósculo es el anhelo de todo caballero
Suave como la seda del oriente
Y fresca como agua de manantial.
Tus aromas son el néctar del gorrión,
tus pétalos la atracción del enamorado,
vives en la imaginación de la musa
en la buena intención del temeroso,
eres rosa perfumada, bella como
la luna en noches de soledad.
Admiro de ti la inocencia y
en tus años la madurez que
clama con gritos silenciosos
la chispa del amor, ese amor
que se posa en brazos de otra.
Vives en un bello jardín de
frialdad, con fuego en el alma
pero en la mirada esa aguda
soledad.
Espero con ansias locas el
ocaso, no para cobijarte de
besos, sino para ser tu aurora
y confirmar que la esperanza
en su momento da frutos y
éstos son dulces eternamente.

Autor: Edwin Yanes