VERSOS AL VIENTO

Se posa en la mente, 
se anida en el corazón 
y sólo muere con el 
alma que no muere.

Es noviembre y aunque estoy contigo,
 el frío azota mi alma y 
los extraño mucho a ellos; 
extraño esa palmada en la espalda 
que hoy para mi es cada te amo disimulado, 
extraño esa tibia mirada de madre, 
el viento de los árboles frutales. 
Es noviembre y mi corazón se parte en dos.

Sin creer en el amor a primera vista, 
dejé que la brisa abrazadora me poseyera 
y que ella en silencio me devorara, 
pensé en la moral y en la ética Socrática 
pero nada me dijeron y 
fui feliz en aquél instante fugaz 
que con el paso de los años llamo locura.

Sin que nos uniera un torrente sanguíneo, 
el amor hizo de las suyas 
y nos unió para toda la vida,
 siendo dueños de universos opuestos.

Autor: Edwin Yanes
15-11-15