EL CAFE DE LA ABUELA

Soplaba el viento aquella mañana
se sentía el sutil frío de la ausencia
al aletear una ave negra en la ventana
se percibía una silenciosa presencia.

El silencio se apoderó del ambiente
con voz queda un café me ofrecieron
el cúmulo de recuerdos se hizo presente
pensando en los que ya murieron.

Evoqué de pronto el café de la abuela
siempre negro, caliente y súper cargado
el que tomaba antes de irme a la escuela
siendo para la familia ya un legado.

Reaccioné de pronto en su muerte
siendo la piel de gallina la respuesta
de despidió deseándome mucha suerte
dejando entreabierta la vieja puerta.

Autor: Edwin Yanes
www.poesiagt.com
Guatemala C.A.