SOPLANDO LAS CENIZAS DEL AMOR

Un simple saludo fue el viento que sopló
la chispa del amor que enciende nuestros
íntimos recuerdos que marcaron instantes
de locura plena en un cuarto de hotel.
 El corazón guardó en todo momento
el rescoldo que fue suficiente para
avivar la llamada del inmenso amor
que manifesté desde temprana infancia.
Aunque la gente nos llama amores
prohibidos y aluden que nada en la
tierra está sumamente escondido
prefiero amarte con locura, a vivir
eternamente con el alma herida.
Durante años pensé haberte perdido
sin imaginar que tu partida fue en
aquella ocasión la mejor decisión,
ambos no quisimos  matar la razón
quizás por el malévolo orgullo
que le quita al amor su natural sazón.
El reencuentro nos invadió de locura
entre abrazos, lágrimas y besos, al
pasar la euforia de tantas historias
compartidas, vino de pronto la
daga envenenada que no es canción,
apoderándose de nuestros cuerpos
el silencio, al decirnos uno al otro
estoy comprometido, lo que impedía
volver a bajar en noches de luna
su sensual vestido de plata.
Cerramos  los ojos y entre besos
firmamos un pacto de amor secreto.

Autor: Edwin Yanes
Guatemala 19/01/17