EL JARDIN SECRETO

Adán y Eva fueron la inspiración
al posar frente a una ventana
guiados por los latidos del corazón
que ansiaba saciar la sed humana.

Entre besos y caricias ella sonrió
olvidándose del ambiente exterior
por varios minutos su cuerpo exhibió
siendo para él un verdadero honor.

En su centro el néctar recibió
humedeciendo hasta sus entrañas
entre suspiros feliz lo acogió
siendo para él épicas hazañas.

Nunca se prometieron nada de amor
sólo querían vivir ese instante
cual gorrión picando una flor
a la que no llama su amante.

Su amorío no goza de nombres
prefieren la libertad de actuar
para qué usar los sobrenombres
si sólo quieren sus labios besar.

El jardín secreto fue su guarida
testigo mudo de gritos de placer
laberinto donde fue comprendida
guinda del rico pastel para volver.

Autor: Edwin Yanes
Guatemala C.A.
05/07/17